Aki

Aki.

Aki
Aki fue recogida un día antes de trasladarnos a las actuales instalaciones con apenas dos meses, sucia y hambrienta de la calle.

Mientras pasaba cuarentena se dejaba hacer y besar pero una vez descubrió al resto de la familia es muy difícil hasta darle su pastilla para desparasitar.

Durante éstos últimos meses hemos descubierto que su perdición son las latitas de perro y es como conseguimos darle cualquier medicamento.

Su actividad favorita es dormir la siesta al sol cual guepardo en un árbol y pedirnos latita de perro a gritos ensordecedores mientras da volteretas.

¿No te encanta esa boquita de piñón?

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