Lupín

Lupín es de esos gatos que parecen llevar mil historias escondidas tras sus mofletes. No sabemos su edad exacta, pero calculamos que tendrá, como mínimo, unos 6 años.

Es uno de esos gatos patriarcas que, con solo mirarlo, inspira respeto en todos los que le rodean. Ha nacido, crecido y casi envejecido en la calle, aprendiendo a sobrevivir a su manera, sin deberle nada a nadie.

La mayor parte del tiempo lo vemos en el tejado, su territorio. Aunque alguna vez, cuando la comida no termina de convencerle, baja a la calle a comprobar si todavía puede mantener esos mofletes tan gordos como hasta ahora.

En los últimos meses hemos notado que su pelaje ha empeorado y que los años empiezan a pasarle factura. La calle deja huella, incluso en los gatos más fuertes.

Estado: En la calle.
Colonia: Tejado
Situación: Sin castrar, sin padrinos.

El apadrinamiento nos permite cubrir su alimentación, cuidados básicos y estar ahí cuando lo necesita.
Es una forma sencilla de acompañarle, incluso sin tenerle en casa.

Fred

Fred apenas tiene 8 meses.
Es un pequeño que todavía no sabe casi nada de la vida y, aun así, ha aprendido a sobrevivir en el tejado.

Es hijo de Mandy, de la primera camada que tuvo en 2025. Desde que empezó a dar sus primeros saltos de teja en teja, ya mostraba esa mezcla de curiosidad y cautela tan propia de los gatitos que crecen en la calle.

Aunque es una auténtica ternura, Fred sigue siendo muy tímido. Se acerca poco y, cuando lo hace, es siempre con muchísimo cuidado. Mandy es su madre, pero también su refugio y su referencia: no se separa de ella y en ella encuentra seguridad.

Creemos que, con tiempo, paciencia y un entorno tranquilo, Fred podría adaptarse a vivir en un hogar. Su carácter dulce y sensible podría florecer y convertirlo en un gatito muy cariñoso.

Estado: En la calle.
Colonia: Tejado
Situación: Sin castrar, sin padrinos.

El apadrinamiento nos permite cubrir su alimentación, cuidados básicos y estar ahí cuando lo necesita.
Es una forma sencilla de acompañarle, incluso sin tenerle en casa.

Mandy

Mandy es una gatita nacida en ese mismo tejado.
Tiene aproximadamente dos años y es hija de nuestra querida Runa, hoy desaparecida.

Su historia no ha sido fácil. Su hermano falleció en mis brazos con apenas seis meses, por causas que aún hoy desconocemos. Desde entonces, Mandy ha sido madre en tres ocasiones, dos de ellas en el mismo año.
Es mamá de Fred, que sigue viviendo con ella en el tejado, y de nuestras rescatadas Sombra y Olivia.

Ahora queremos darle algo que nunca ha tenido: paz.
Que no tenga que dedicar su vida a traer camadas al mundo, que pueda descansar, sentirse segura y, ojalá, conocer lo que es un hogar.

Mandy tiene un carácter noble y dulce. Es una gata buena, tranquila, de esas que encajan en una familia sin hacer ruido, solo con su presencia.

Estado: En la calle.
Colonia: Tejado
Situación: Sin castrar, sin padrinos.

El apadrinamiento nos permite cubrir su alimentación, cuidados básicos y estar ahí cuando lo necesita.
Es una forma sencilla de acompañarle, incluso sin tenerle en casa.

Debbie

Debbie es una gatita que vive en el tejado, donde tiene su comida y pequeños refugios.
Apareció un día con un maullido tímido pero exigente, el cuerpecito maltratado y un pelaje que cuenta historias no demasiado bonitas.

No sabemos su edad exacta, pero calculamos que no supera los dos años.

Le encantan las latitas con textura mousse —no le faltan casi ningún día— y hay días en los que incluso recibe varias.
Aun así, su estado de salud no parece óptimo: tiene muchos nudos enredados en el pelaje y, aunque ya ha sido desparasitada, necesita una revisión veterinaria completa para valorar su estado general y, ojalá, poder buscarle una familia.

Estado: En la calle.
Colonia: Tejado
Situación: Sin castrar, sin padrinos. Necesita atención veterinaria.

El apadrinamiento nos permite cubrir su alimentación, cuidados básicos y estar ahí cuando lo necesita.
Es una forma sencilla de acompañarle, incluso sin tenerle en casa.