
La colonia de la Mercería es una colonia relativamente nueva.
Hace aproximadamente año y medio decidimos hacernos cargo de ella al darnos cuenta de que los gatos estaban mal alimentados y apenas tenían comida.
Se habían establecido en la zona por los recursos que ofrecía: escondites donde resguardarse del frío, lugares seguros para parir camadas… y también porque alguien dejaba restos de comida, lo que hizo que el problema creciera con el tiempo.
A día de hoy, los gatos que forman parte de la colonia no son exactamente los mismos que al inicio. Algunos han salido adelante, otros han llegado después.
Siguen apareciendo gatos abandonados, junto a unos pocos que pertenecían a la colonia original.
Es una colonia viva, cambiante, que necesita seguimiento constante, alimentación controlada y esterilizaciones para evitar más sufrimiento.

